viernes, 19 de octubre de 2007

Desvanecido y Desvelado


When I grow up I'm never gonna sleep
When I grow up I'm never gonna cry
When I go out I'm never coming home
When I grow up I'm never gonna die
SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM. SLEEP IS WRONG

Son casi las 5.30 de la mañana. Acabo de terminar una pega y me reclino en esta silla de mierda, tratando de buscar algo de comodidad aunque sé que es inútil. El cigarrillo sabe amargo, como si hubiera pasado el filtro por mote. El Windows Player se salta de la pesada versión de On the Air Tonight de Nonpoint al majestuoso metal progresivo de Riverside y Dance with the Shadow. Y yo, bueno, dejo que los pensamientos, las ideas, las alucinaciones, los sueños rotos, las fantasías sexuales, las cosas que haremos juntos este fin de semana y la esperanza en un futuro mejor se agiten dentro de mi cabeza, como buscando salir por el agujero dejado en mi cráneo por alguna bala invisible.

El insomnio insufrible y odioso que me ataca de vez en cuando me hace hacer estas locuras; qudarme despierto, manteniéndome ocupado en diez cosas diferentes, como si temiera que al dormir fuera a perderme de un gran acontecimiento o peor aún, como si temiera morir en el sueño. No es sano, lo sé, pero a pesar de cierta desesperación desmotivada, la verdad es que no hay mejor momento para crear que durante la noche, cuando el teléfono muere, cuando no hay ruidos en la calle, cuando sólo queda la música que se desliza como brisa en mis oídos, cuando el mundo parece congelado en un cuadro eterno y sólo un reloj es capaz de decirte que eso es sólo una ilusión, pero qué hermosa ilusión! Es entonces que quiero sacarle el jugo a cada minuto y escribir hasta que los dedos me duelan, hasta que no queden historias en mi cabeza, hasta quedar totalmente exhausto en espera del sol, que no sé si me quemara como a un vampiro o si podrá hacerme dormir aunque sea un par de horas porque, puta, mal que mal la vida sigue y las responsabilidades al día siguiente son las mismas y la cara y el ánimo tienen que ser de lo mejor para enfrentar un nuevo día de trabajo. Ese es el único problema con quedarse desvanecido y desvelado...

Eso sí, Bestia, algo me pasa cuando estoy contigo... Como me siento tan protegido, es quizás sólo cuando estoy junto a ti que puedo conciliar el sueño... Extraño, no?

Por ahora, me quedo con la maravillosa Patetica Parte Prima de Latte e Miele mientras busco una manera de conciliar el sueño para no andar con cara de poto mañana en la mañana; verte esta noche y estar lleno de energías para disfrutar el fin de semana. Descansar un par de horas y volver a la realidad sabiendo que al fin y al cabo, el desvelo valió la pena, que no es un crimen pasar por estas temporadas, que algo de provecho se le puede sacar a estas horas quietas mientras espero la siguiente noche sin párpados, mientras también pienso en ti, en esta novela que parece no terminaré nunca, en mis cuentos inconclusos, en las entrevistas que debo revisar y las que debo hacer, en la música que debo conseguir, las películas que debo ver, los sueños que me falta realizar... No creo que la noche se haya hecho para dormir. Al contrario, a pesar de todo, es un momento de claridad indolente que inventa nuevas palabras, emociones, epifanías y creaciones y si es así, mierda, claro que estoy dispuesto a seguir sacrificando horas de maldito sueño...

1 comentario:

Ximena dijo...

mmm buen relato amigo ...es verdad q algunas noches de insomnio te hacen descubrir momentos de tu vida
que has pasado por alto,al vivir el dia dia mecanisado de este puto mundo...y solo con el profundo silencio de la noche logras recordarlos....exquisito leer tus escritos no los dejo nunca besos xime la negri del b-13